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La cultura de Hanoi mezcla una serie de características, de la propia ciudad como las regiones circundantes. Los hanoyenses son bien conocidos por ser sibaritas a la hora de comer, con gustos gourmet y un agudo sentido del estilo.

La costumbre de masticar betel y areca, según la leyenda, es una costumbre que viene de la época de los Reyes Hung, por lo que es muy posible que el hábito este arraigado desde hace miles y miles de años.

En el proceso de excavación del Thang Long, Hanoi Ciudadela, los arqueólogos encontraron numerosas piezas de cerámica, tales como placas de esmalte blanco, jarrones de cal en condiciones casi como las que tenían originalmente, ollas y escupideras, además de cuchillos hechos con dientes de animales que se utilizaban para cortar areca. Todas las reliquias y especies que se encontraron en el palacio real, demuestran que la costumbre de masticar betel y areca era muy popular.

Según los registros más antiguos que se han rescatado en Vietnam, masticas betel y areca genera un olor dulce y ayuda a digerir la comida, además que ayuda a bajar el apetito.

El betel más delicioso, se llama ban, y no debe ser ni demasiado viejo, ni demasiado joven. Los gourmets prefieren comprar betel en la ex Provincia de Hai Dong Hung. Las nueces del areca estándar, es mejor cuando tiene la hoja ligeramente amarilla y es pequeña.

En la antigüedad, la gente masticaba betel y areca desde los 13 años, lo que ponía los labios rojos, pulía los dientes y ayudaba a crear una forma hermosa en los labios. Esta costumbre es todo un arte en Hanoi, y incluso, hasta el carácter de una persona, es descifrado por la manera en que mastica betel y areca.

Masticar betel y areca puede ayudar a que la gente se acerque y abra a los demás en eventos como bodas o funerales. Podría asemejar la sensación que genera el betel y la areca en los hanoyenses, con la de sentarse a comer chocolate con un amigo en medio de una tarde invernal.

Vía/ Haivenu-vietnam