madame.jpg

Madame Nhu, es la anfitriona oficial del glamour en el palacio presidencial de Vietnam del Sur. Ella se convirtió en una figura política importante en Vietnam, pero paradójicamente, murió en Roma, donde paso sus últimas cuatro décadas.

Según se dice, su fecha de nacimiento estaba errónea, ya que su certificado indicaba que había nacido en 1924. Madame Nhu fue conocida como la “Dama Dragón”, y fue todo un símbolo de los esfuerzos estadounidenses por salvar al país del comunismo.

La Madame, prosperó en la esfera política siendo esposa de Ngo Dinh Nhu, hermano menos y principal asesor político de Ngo Dinh Diem, el presidente de Vietnam del Sur entre 1955 y 1963.

Cuando la Madame rondaba sus 30 años, era hermosa, bien parecida y menuda. Ella hizo del Ao Dai su traje característico, modificando el traje nacional con un profundo escote.

La inclinación apolítica de esta mujer, por decir exactamente lo que pensaba fue lo que atrajo la atención mundial. La madame actuaba como una femme fatale, odiando a la prensa norteamericana, que eran los responsables de su apodo como Dama Dragón.

La madame arregló el matrimonio de su hija, enfrentó a su marido avergonzándolo y por ello pago con el exilio a un convento de monjas en Hong Kong, donde su vida fue según decía ella, como en la Edad Media.

En 1956 la Madame ganó un escaño en la Asamblea Nacional, empujando los derechos de la mujer, impulsando medidas para que se impidiera prohibir los anticonceptivos y el aborto, el adulterio y el divorcio. Según ella, la vida tenía que ser libre.

La Madame sobrevivió a un ataque al Palacio Presidencial, pero no se libró de quedar viuda. El comunismo era su doctrina y declaraba abiertamente que Estados Unidos predicaba “la ley de la selva”.

Su hija mayor murió en un accidente automovilístico en Francia, sus padres fueron encontrados estrangulados en su casa de Washington, y su hermano fue acusado de asesinato, según decían, motivado por el hecho de haber sido desheredado. El hombre, pasó 7 años en un psiquiátrico y luego fue puesto en libertad. La Madame sufría una seguidilla de penurias por haber estado en la esfera política, y haber tenido influencias. ¿No se asemeja a las historias de otras mujeres que han pasado por la esfera política?, es curioso y increíble ver cómo el hambre de poder puede arrasar con todo, con tal de desmoralizar y vencer a quienes consideran sus enemigos.

Más información/ Nytimes