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A 18 kilómetros de la provincia del norte de Ninh Ninh, se encuentra la Caverna de Buda, una caverna que impresiona por sus 500 metros de largo, que ofrece unos paisajes exóticos, compuestos por estalactitas brillantes.

Desde el interior de la Caverna de Buda, resalta una estalactita muy especial, de un metro y medio de altura y 2 metros de ancho, que pareciera ser a simple vista, un Buda.

Antes de entrar a la caverna, los turistas tienen que cruzar una zona boscosa, que es muy tranquila y serna, a bordo de un bote a remos. Al llegar a la caverna, el paisaje cambia de manera abrupta, y para bien, porque se pueden ver las estalactitas de colores con sus extrañas formas colgando a través del techo de la caverna.

Dentro de la Caverna de Buda, se enciende la imaginación y la curiosidad. Dentro de este gran espacio ilusorio, más irresistibles se hacen sus misterios, su belleza y encanto rústico y particularidad.

En los alrededores de la caverna, se puede ver como se continúa sin cesar la antigua tradición de cultivar los campos de arroz anegándolos, la captura de peces, cangrejos y el pastoreo de búfalos.

La Caverna de Buda tiene dos subcuevas unidas entre sí, lo que en total sumaría tres especies de cavernas. Las estalactitas magnetizan la mirada por sus increíbles formas, una que parece ser un elefante bebiendo, un elefante de rodillas, un tigre descansando, un ave fénix bailando, un dragón bebiendo y un mono con un bebé en su espalda. Todas las paredes y el techo de la gruta están tallados por efecto de la naturaleza y el tiempo.

Los colores de las estalactitas van cambiando según el brillo del sol. Por la mañana, bien temprano, se ve un color rosado, y al mediodía sólo se ve una gran conformación de cristal, que se vuelve roja hacia el atardecer. La belleza oscura de esta cueva, ha sido parte de los poemas de Nhieu. En realidad, esta caverna podría ser fuente de inspiración para los pensamientos y las manos de cualquier escritor.

Vía/ Saigon-gpdaily, Foto ref./ (Zabaraorg) flickr